Los miembros del programa SETI llevan 40 años rastreando los cielos en busca de una señal de vida extraterrestre. Supongamos que un día la encuentran y que consiguen certificar que se trata de un mensaje inteligente y de procedencia alienígena, ¿cuál será el siguiente paso?
El físico Paul Davies es uno de los científicos más eminentes del programa SETI y preside el Grupo de Trabajo para la Post-Detección (Post-Detection Task Group). Su protocolo de actuación está perfectamente definido en sus bases, desde cómo comprobarlo hasta a qué instituciones se debe avisar en primer lugar. Pero el propio Davies da algunos detalles más interesantes en una entrevista publicada este domingo en el diario The Guardian:
Mi consejo enérgico será que las coordenadas de la entidad transmisora sean mantenidas en secreto hasta que la comunidad mundial tenga la oportunidad de evaluar con qué estamos tratando. No queremos que nadie dirija su radiotelescopio al cielo y mande sus propios mensajes a la fuente.
